CASAS CAIADAS BOUTIQUE HOME

Proyecto de reforma de interior y exterior en el Alentejo portugués

El principal objetivo de este proyecto consistió en transformar una parcela con edificaciones en ruinas en un acogedor espacio de turismo rural, intentado respetar al máximo los restos y conservando y potenciando la personalidad de las construcciones originales.

Todo comienza con una pareja de Lisboa que decide aventurarse en el mundo del real estate y compra una parcela con 4 estructuras ruinosas y antiguos molinos de agua en medio de Alentejo. Se trata de una localización alejada de núcleos urbanos, sin acceso pavimentado y que se puede visitar principalmente en el período estival, ya que un río cercano se desborda en invierno.

Vista general del complejo

Los primeros días, cuentan los fundadores, se dedicaron a tareas de limpieza de las ruinas y del entorno, hasta que se tomó la decisión de restaurar las edificaciones originales, conservando todo lo posible de lo que permanecía en pie. Para ello, encontraron en el arquitecto Luís Pereira Miguel, de PR-ARQ, el socio perfecto.

Estado original de una de las edificaciones

Actualmente, ‘Casas Caiadas’ es un complejo turístico rural en la región de Arraiolos, capaz de alojar familias y grupos de hasta 8 personas. Está formado por 4 edificios principales totalmente restaurados a partir de restos ruinosos y molinos de agua. Cada uno de los edificios tiene una función particular: Casa Caiada, por ejemplo, es una vivienda completa con 3 dormitorios que puede acoger a una familia entera, mientras que Care Taker es una casa independiente diseñada para dos personas.

Estado actual del complejo

Stone House, construida a partir de muros de piedra desnudos, también tiene capacidad para acoger a una pareja, mientras que Large Social House, como su nombre indica, se trata de un espacio para celebrar reuniones con amigos o familiares, ya que dispone de una sala de estar, un comedor y una terraza.

Vista de la Large Social House

Por último, cabe destacar la utilización del color blanco tanto en mobiliario rústico como en las edificaciones, para generar ambientes frescos y luminosos, ya que la idea de los fundadores era ‘llevar la naturaleza dentro de la casa’. Estos se complementan con los restos que se han mantenido de las ruinas originales, dotando al conjunto de una personalidad única.

Detalle de una de las paredes interiores del complejo

Sin duda, un espacio para relajarse rodeado por riachuelos, olivos centenarios, menhirs y una piscina que simula una playa, aprovechando el cauce del río cercano. Además, cuando cae la noche, la localización ofrece una increíble oportunidad para disfrutar del cielo estrellado, con unas condiciones únicas en el sur de Europa.

Menú