Colorido, brillante, impactante, espectacular, divertido e inusual. Así es como se define el universo de 80 Grados, una marca con una identidad potente que impregna cada detalle de su nuevo restaurante en Tres Cantos, ubicado en la Ciudad de Netflix. Esa personalidad tan marcada ha sido el punto de partida para concebir un espacio que no solo acompaña la experiencia gastronómica, sino que la eleva a un plano sensorial, donde el diseño se vive tanto como se observa. El local se organiza en una sala interior que se conecta de forma natural con una gran terraza triangular, pensada como una prolongación del interior. También cuenta con una entreplanta que añade altura y volumen al conjunto, creando nuevas perspectivas y zonas funcionales. La amplitud del espacio permitió plantear una distribución dinámica y flexible, con bancadas corridas y distintos tipos de mesas y sillas que favorecen una atmósfera activa y desenfadada. Para materializar el proyecto, se contó con GRUPO ARCHARRAY como empresa ejecutora, aportando una ejecución cuidada que respeta al máximo el carácter singular del diseño.
Uno de los grandes protagonistas del diseño es el círculo, que se repite de forma intencionada en numerosos elementos: desde la forma de la barra y los despieces del techo, hasta los estampados personalizados de moquetas, espejos, celosías, lámparas y pavimentos. Todo el conjunto se tiñe del característico rosa de la marca, llevado al extremo en tapicerías, azulejos o luminarias, y potenciado con el brillo de metacrilatos dorados que reflejan la luz y transforman la percepción del espacio a lo largo del día. La iluminación tiene un papel esencial. Un pilar central que en otro contexto sería una dificultad, aquí se convierte en el corazón del restaurante gracias a una espectacular lámpara de aros de neón concéntricos que descienden desde el techo. En contraste, sobre la barra se instaló una gran lámpara textil de tres metros de diámetro, que aporta suavidad al conjunto. En la entreplanta, que alberga los baños y la cabina del DJ, el diseño sigue sorprendiendo: una cápsula central revestida de papel cobreado envuelve unos baños cuyo lavabo circular de cemento rosa y una lámpara hecha con bolas de piscina llenan el espacio de juego, color y personalidad.