Construcción de una vivienda vacacional destinada a alquiler turístico. El estudio se centró en aprovechar al máximo el espacio disponible, buscando una integración armoniosa entre el diseño y el entorno natural sin alterar el ecosistema. El terreno partía de un estado virgen, cubierto de vegetación tropical y dunas, sin infraestructura previa, lo que exigió una planificación cuidadosa para minimizar el impacto ambiental y asegurar una accesibilidad responsable. El reto principal fue diseñar y construir respetando las estrictas restricciones ambientales de la reserva de Sian Ka’an, ya que solo permiten construir en el 30 % del terreno total (de 1000 m²). Esto obligó a maximizar creativamente cada metro cuadrado disponible, integrando la arquitectura con el paisaje sin alterar el ecosistema. Además, trabajar en una zona remota y protegida implicó logística compleja y selección cuidadosa de materiales locales que no comprometieran el entorno. El proyecto buscó crear una experiencia de vida inmersiva, conectando de forma fluida los espacios interiores y exteriores. Para ello se emplearon materiales sostenibles y autóctonos como la madera de zapote, la piedra maya y el chukum, que reflejan la identidad regional y minimizan el impacto ambiental. El diseño combina elementos contemporáneos con detalles artesanales y acabados naturales, transmitiendo el espíritu auténtico de la Riviera Maya, al tiempo que garantiza durabilidad y funcionalidad frente al clima costero.
La distribución interior se organizó para responder a las necesidades de una villa vacacional, en un área social abierta que integra sala, comedor para más de doce personas y cocina, conectados directamente con las terrazas exteriores mediante amplias puertas corredizas. Las habitaciones se diseñaron como refugios tranquilos, con acabados en concreto pulido, cabeceras de lino e iluminación ambiental, complementadas con mobiliario personalizado. Los baños cuentan con ventilación cruzada y materiales naturales que aportan confort en el clima cálido, mientras que los espacios exteriores incluyen terrazas, camastros y una palapa, con mobiliario resistente y vegetación nativa para disfrutar plenamente del paisaje.