THE OREUM

Ganador del Restaurant & Bar Design Award 2024 en la categoría Asia - Café

The Oreum transforma el ritual cotidiano del café en un universo de sensaciones y experiencias a través de un paisaje que tiene a la naturaleza como protagonista. El estudio Space Dot la ha hecho posible.

El estudio coreano ha diseñado esta cafetería de 2.838 m² situada en Goyang, a las afueras de Seúl, que también funciona como espacio cultural.

Por Gala mora

Concebido como un recorrido ascendente por distintas atmósferas inspiradas en la naturaleza, el edificio despliega una secuencia de ambientes que reproducen sensaciones ligadas a los cambios del paisaje. Cada nivel propone una experiencia espacial distinta, con materiales, luces y sonidos pensados para activar los sentidos. Inspirado por el significado de la palabra “Oreum” (pequeña montaña volcánica en la isla de Jeju, pero también acto de subir, ascender), el proyecto se articula como una sucesión de atmósferas que acompañan al visitante en un ascenso metafórico y físico, desde un paisaje de juncos hasta un jardín de nubes. El café pasa a u segundo plano, sin duda.

Inicio del camino en la planta baja de The Oreum

El camino comienza entre juncos

El recorrido comienza con el espacio bautizado como “Path of Reflection”. Al entrar, una extensa pradera de juncos naturales ocupa el centro de la escena. Las islas vegetales delimitan las zonas de circulación y acogen las grandes mesas de terrazzo, iluminadas desde la base para reforzar su presencia escultórica. El uso de espejos en el techo multiplica el efecto envolvente del entorno, mientras que las tonalidades tierra, los reflejos cálidos y el aroma a pan recién horneado componen una experiencia multisensorial.

La luz y la vegetación da la impresión de estar en un campo al atardecer

El visitante se desplaza como si atravesara un campo al atardecer. Las texturas naturales se combinan con materiales reflectantes en una dialéctica entre lo orgánico y lo especular. El ambiente es introspectivo pero dinámico, pensado para que el visitante se detenga, contemple y se sumerja.

Las instalaciones vegetales proporcionan la experiencia de pasear en un campo

La escalera como sinónimo de ascenso

Uno de los recursos más potentes del proyecto es la escalera central, que conecta las tres plantas y se convierte en elemento simbólico y estructural. Denominada “Contemplation of the Gaze”, esta zona reproduce la verticalidad de un bosque de abedules. El tratamiento de la luz natural desde el lucernario superior y la apertura hacia el paisaje exterior refuerzan la sensación de estar en un claro del bosque. En esta transición, los bancos integrados permiten pausas para observar y respirar. La mirada se posa en los reflejos del cielo o en el vuelo de las aves, invitando al visitante a conectar con su entorno y consigo mismo.

Escaleras centrales

Cueva, agua y niebla en la segunda planta

La segunda planta multiplica los recursos escénicos y sensoriales. A través de una entrada con apariencia de cueva, se accede al “Illusion of Water”, una instalación que simula el fluir de una cascada con juegos de sonido, reflejos y humedad. A este espacio lo acompaña “The silence of splendid”, una cámara cristalina inspirada en una gruta de cristales, donde los brillos y sombras crean una atmósfera envolvente de introspección.

Instalación que representa una cascada con juegos de luces y sonidos

Siguiendo el recorrido, el visitante se adentra en “Dance of Mist” y “Painter of Time”, un espacio de niebla continua, con suelos irregulares, grandes rocas volcánicas y musgo natural. El resultado es un paisaje que parece emerger del suelo, enmarcado por un ventanal que borra la línea entre interior y exterior. La iluminación indirecta y los techos reflectantes refuerzan la idea de disolución del límite.

Espacio “Dance of mist”

En “Narrative of Stone” y “Feast of the Forest”, el diseño se vuelve narrativo. Una gran mesa de piedra oscura invita a la reunión, mientras las copas de los árboles cercanos se reflejan en los acabados pulidos. El efecto es el de un refugio en mitad del bosque.

Espacio “Feast fo the forest”

En la tercera planta nos espera un jardín en las nubes

La culminación del recorrido tiene lugar en la planta superior. Aquí, el espacio se blanquea por completo y se convierte en una suerte de santuario etéreo. En “Cloud Garden”, las cortinas blancas suspendidas simulan un cielo algodonoso. Actúan como divisorias semitranslúcidas que delimitan zonas de descanso privado sin interrumpir la fluidez del conjunto.

Espacio “Cloud garden”

En “Drifting Clouds”, los elementos colgantes se multiplican: miles de formas nacaradas cuelgan del techo a diferentes alturas, acompañadas por bancos curvos y mesas blancas. El pavimento se cubre de musgo y niebla, completando la sensación de flotar. El sonido tenue del movimiento y la textura vegetal invitan al recogimiento.

La experiencia finaliza en “Breath of Time”, una plataforma elevada con vistas al paisaje. Un gran espejo invita a la contemplación del yo, del entorno y del instante. Allí, rodeado de sonidos naturales y bañado por la luz del cielo, el visitante alcanza el destino del ascenso: una pausa absoluta, una respiración profunda, una conexión renovada.

Espacio “Dancing clouds”

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