El reto principal fue insertar una pieza de gran escala en un entorno urbano consolidado con una presencia reconocible pero integrada. El edificio debía aportar identidad y carácter contemporáneo sin romper la continuidad con el paisaje urbano y mediterráneo de la Avenida de Francia. La solución se articula mediante una composición clara de volúmenes y una envolvente ligera que, a través de retranqueos y perforaciones, reduce la percepción de masa y permite que la luz modele la fachada. Al mismo tiempo, se buscó garantizar calidad espacial en un programa de alta densidad, asegurando que cada apartamento mantuviera apertura al exterior, confort y claridad formal. El proyecto incorpora criterios de sostenibilidad desde su concepción, obteniendo la certificación BREEAM “Muy Bueno”. Se priorizaron estrategias pasivas como la correcta orientación, la entrada controlada de luz natural y la ventilación, junto con una envolvente eficiente y materiales duraderos que reducen el impacto ambiental y el mantenimiento. La implementación de BIM permitió optimizar recursos, coordinar disciplinas y mejorar la eficiencia del proceso constructivo y del ciclo de vida del edificio. El objetivo fue combinar diseño, tecnología y responsabilidad ambiental para ofrecer espacios confortables, eficientes y coherentes con una arquitectura contemporánea.
El diseño de los espacios en Core Suites parte de una lectura atenta del entorno urbano y climático de la Avenida de Francia. Desde las primeras fases se planteó una arquitectura que integrara interior y exterior como un continuo, donde la luz mediterránea y las vistas a la ciudad se convirtieran en materia de proyecto. La organización volumétrica en base, cuerpo y corona permitió establecer una jerarquía clara de usos y atmósferas, favoreciendo una transición gradual entre la escala urbana, la doméstica y la panorámica. Las viviendas y zonas comunes se estructuran a partir de una espacialidad fluida, donde las terrazas acristaladas funcionan como prolongación natural del interior. La continuidad de pavimentos y techos entre estancias y espacios exteriores refuerza esta sensación de unidad, diluyendo los límites físicos y generando una experiencia abierta y luminosa. La disposición de las plantas responde a criterios de orientación, vistas y privacidad, buscando que cada unidad disfrute de una relación directa con el exterior y de una calidad ambiental constante.