El proyecto Dunas de Formentera plantea la rehabilitación de una propiedad hotelera en Formentera con el objetivo de recuperar la esencia más pura de su arquitectura vernácula y celebrar la riqueza natural y cultural de la isla. La intervención transforma un conjunto originalmente disperso y heterogéneo en un hotel de 45 habitaciones y suites, articulado mediante volúmenes encalados, jardines, dunas y recorridos peatonales que refuerzan la relación entre interior y exterior.
El estado previo presentaba construcciones de distintos estilos, una ocupación exterior desordenada y una presencia generalizada de vehículos que restaba protagonismo al entorno natural. A ello se sumaban edificaciones de baja calidad constructiva, instalaciones obsoletas, carencias energéticas y necesidades de mejora en la depuración de aguas residuales, el control de la contaminación lumínica y la conservación de las zonas de valor ambiental. La propuesta del Estudio Antonio Obrador reorganiza el conjunto desde una mirada sensible al paisaje. Las habitaciones, suites, zonas comunes, restaurante, piscina, solárium y exteriores se conciben como extensiones del entorno, con acceso directo a la playa de Migjorn y espacios de descanso abiertos al mar. La luz, la arena, la vegetación autóctona y los materiales naturales construyen una atmósfera serena, mediterránea y profundamente vinculada al territorio.
El proyecto incorpora estrategias sostenibles como el uso de pintura a base de cal, mejoras en el aislamiento térmico, eficiencia energética, reutilización de aguas residuales para riego, autosuficiencia mediante fuentes renovables y procesos de economía circular. El interiorismo combina mobiliario diseñado a medida, fibras naturales y texturas orgánicas en una paleta inspirada en los tonos arena y la luz cambiante del Mediterráneo. El resultado es un hotel de carácter regenerativo, donde arquitectura, paisaje y calma conviven con una voluntad activa de preservar el entorno.