El estudio recibió el encargo de diseñar la nueva identidad corporativa y el rebranding de la marca, la arquitectura e interiorismo de las nuevas tiendas y la renovación y actualización completa de los locales anteriores. El interiorismo debía ser fácil de implementar y estandarizar para facilitar la expansión de la franquicia. Al mismo tiempo, había que potenciar la experiencia “club”, con calidez y espacios acogedores y cómodos. El estudio tuvo que adaptar cada reforma a diferentes tipos de locales, algunos necesitarán una reforma integral o solo interiorismo y decoración. Siguiendo las tendencias de diseño y cuidando todos los detalles, se incorporaron materiales cálidos como maderas en acabado roble, imágenes del producto, elementos biofílicos o un hilo musical común, que permite al usuario disfrutar la experiencia con los cinco sentidos. Se ha creado una señalética elegante, toques vintage, suelo de madera en espiga, ladrillo visto en las paredes y una estudiada iluminación, junto con una serie de fotografías en blanco y negro que definen la identidad del local. Unas grandes cajas de luz aportan un look industrial y sirven para mostrar la oferta de productos de forma clara y atractiva.
La colocación de los mostradores se realizó teniendo en cuenta que se visualizasen desde la calles, así como las cajas iluminadas con el detalle de productos. 118 Studio optó por diseñarlos en forma de L (con 4 metros o más de longitud). Se añadió un frontal inferior alistonado en PVC blanco sobre un fondo rojo de metacrilato para reforzar la imagen corporativa.