Rehabilitación integral que ha llevado a cargo ERRE pone en valor la esencia del edificio original de 1925, de inspiración en la Escuela de Chicago, adaptándolo con sensibilidad a su nueva etapa como hotel. El inmueble, distribuido en siete plantas y con 53 habitaciones exclusivas, conserva elementos que definen su carácter monumental: techos de gran altura, carpinterías originales de madera y delicadas piezas de cerrajería restauradas con precisión artesanal. El nombre del hotel es, a su vez, un guiño directo a su centenario, reforzando el vínculo entre pasado y presente y celebrando un siglo de legado arquitectónico.
El interiorismo propone una lectura contemporánea del Art Déco, evocando el refinamiento de los años veinte en ciudades como Nueva York o Chicago, e incorporando sutiles referencias mediterráneas en detalles decorativos. Un ejemplo de ello son las ilustraciones presentes en las habitaciones, que retratan enclaves icónicos de Valencia y aportan identidad local a cada estancia. El resultado se traduce en espacios cálidos y llenos de luz, donde la serenidad convive con una elegancia atemporal. Las habitaciones destacan por integrar el baño mediante celosías, generando una transición ligera y sofisticada entre ambientes. Materiales nobles como la madera de nogal o el mosaico de piedra natural se combinan con mobiliario diseñado a medida, concebido para elevar la experiencia del huésped. La iluminación fusiona soluciones LED táctiles con luminarias suspendidas de carácter decorativo, equilibrando funcionalidad y distinción. Incluso el diseño del tejido de las cortinas ha sido creado específicamente para el proyecto, con patrones geométricos que refuerzan el lenguaje Art Déco.
En planta baja, el lobby se configura como el auténtico núcleo del hotel: un espacio dinámico que cambia de atmósfera según el momento del día. Por la mañana, se presenta como un entorno luminoso y tranquilo, ideal para desayunos y reuniones informales. Con el paso de las horas, el ambiente se transforma y la música en directo adquiere protagonismo, gracias al gran piano situado sobre un pódium central que actúa como foco escénico. El diseño se define por la presencia escultórica de sus columnas de nogal, robustas y expresivas, inspiradas en la geometría de las palmeras y conectadas con la naturaleza y el estilo de vida mediterráneo. El pavimento de piedra natural introduce ritmo visual mediante un llamativo despiece hexagonal bicolor, mientras que el techo espejado aporta profundidad, identidad y un sutil aire teatral al conjunto.
La rehabilitación del Grand Hotel Centenari Valencia, Autograph Collection se ha planteado con el objetivo de alcanzar la certificación BREEAM, uno de los sellos internacionales más exigentes en materia de construcción sostenible. Entre las estrategias aplicadas destacan la incorporación de aerotermia y paneles fotovoltaicos para generar energía renovable, así como el refuerzo del aislamiento en los gruesos muros originales para optimizar el confort térmico de manera natural. El proyecto también incluye soluciones específicas para mejorar el confort acústico en habitaciones y zonas comunes, además de una apuesta por proveedores locales, fomentando la economía de proximidad, reduciendo la huella de carbono del transporte y apoyando el tejido productivo valenciano. A ello se suma la aplicación de los estrictos protocolos de ACHM Hotels by Marriott, orientados a garantizar la preservación del edificio y la seguridad de los huéspedes.