El proyecto consiste en la rehabilitación integral de una antigua casa sevillana del siglo XIX que, tras décadas de abandono, recupera su esplendor para convertirse en un restaurante con identidad propia. Con el objetivo de preservar la esencia del edificio y transformarlo en un espacio gastronómico que mire al futuro sin olvidar sus raíces. La intervención se inspira en elementos de la arquitectura tradicional andaluza, reinterpretados con un lenguaje contemporáneo para conectar con el público actual. La reforma mantiene la estructura original de la vivienda, respetando la fachada protegida y recuperando sus crujías, que se combinan con nuevas arquerías para generar una mayor fluidez visual. Los materiales empleados, como la pizarra, el corcho o los azulejos artesanales en tonos verde oliva, crean una atmósfera cálida y acogedora. Cada planta del edificio se adapta a una función específica, unificando el conjunto a través de un lenguaje coherente y respetuoso con el pasado.
El interiorismo se basa en una mezcla equilibrada entre tradición y modernidad. Se diseñan piezas contemporáneas a partir de materiales comunes en las tabernas populares, como el mármol verde, el latón o la madera de roble. La iluminación, cuidadosamente pensada para cada espacio, refuerza la sensación de intimidad y diluye los límites entre el interior y el exterior, gracias a un juego de luces suaves y envolventes. Esta reforma no solo recupera un edificio en desuso, sino que le da un nuevo sentido a través de la experiencia gastronómica. Cada detalle, desde los acabados hasta los elementos decorativos, contribuye a crear un ambiente donde la memoria arquitectónica convive con una propuesta contemporánea. El resultado es un restaurante que rinde homenaje a la cultura local con sensibilidad, personalidad y respeto por su historia.