El proceso de desarrollo de este proyecto se ha fundamentado en un estudio del contexto histórico y urbano de Vila Nova de Gaia, ciudad que mantiene un diálogo visual permanente con Porto a través del río Duero y que conserva un importante patrimonio industrial vinculado a la producción vinícola. De hecho, este hotel se encuentra en las antiguas bodegas Kopke y el proyecto de rehabilitación y obra nueva es del prestigioso estudio de arquitectura de Oporto JCC, José Carlos Cruz.
El interiorismo del hotel surge del respeto a este entorno y se articula en torno a tres ejes fundamentales que definen su identidad: el legado industrial, la tradición artesanal local y la integración tecnológica sostenible. Estos principios han guiado cada decisión tomada durante el desarrollo del proyecto, desde la selección de materiales hasta el tratamiento lumínico de los espacios. La paleta cromática seleccionada está compuesta por tonos cálidos que remiten directamente a los colores característicos de los vinos de la región: ámbar, terracota y tonalidades ocres se complementan con acabados en madera natural y metal envejecido. Esta combinación genera una atmósfera acogedora que contrasta con la rotundidad de los elementos estructurales conservados, dando calidez a su esencia industrial. Las texturas juegan un papel fundamental en la experiencia sensorial del espacio. Se han incorporado superficies que invitan al tacto, combinando materiales con diferentes acabados: parquet de roble macizo, piedra natural con distintos tratamientos, maderas recuperadas de antiguas barricas que conservan sus imperfecciones originales, elementos metálicos con pátinas que evidencian el paso del tiempo, y textiles de producción local, realizados con fibras innovadoras y técnicas tradicionales. La iluminación ha sido fruto de la colaboración entre La Invisible e ILV* con el objeto de lograr una combinación de diseño contemporáneo y eficiencia técnica que realza los detalles arquitectónicos y crea diferentes atmósferas según los usos y momentos del día. La gran cascada de lámparas Cirio, también de Santa&Cole, enaltece la escalera circular revestida de madera como si de una hecha barrica de vino se tratara, que constituye una de las piezas icónicas del hotel.
La integración de soluciones tecnológicas avanzadas que mejoran la experiencia del usuario sin comprometer la estética del conjunto se ha resuelto mediante la selección de equipos de bajo consumo energético y sistemas de gestión eficiente. La dimensión artística del proyecto se materializa a través de una cuidada selección de obras de artistas contemporáneos portugueses, estableciendo un vínculo adicional con la identidad cultural local. El estudio ha priorizado materiales de proximidad, procesos de fabricación respetuosos con el medio ambiente y soluciones constructivas que minimizan el impacto ecológico. Esta apuesta por la sostenibilidad no responde únicamente a una preocupación medioambiental, sino también a la voluntad de contribuir al tejido productivo local y de preservar técnicas artesanales en riesgo de desaparición. El resultado final es un espacio que respeta y potencia la identidad histórica y cultural de Vila Nova de Gaia, creando una experiencia hotelera única que combina la autenticidad del entorno con el máximo confort contemporáneo. La integración coherente de los principios conceptuales, materializada a través de decisiones precisas en cuanto a materiales, iluminación, mobiliario y arte, ha permitido crear un hotel con personalidad propia que ofrece al huésped una experiencia genuina vinculada al territorio.