Por Gala Mora
Máximo respeto por la historia del edificio
“Desde ERRE abordamos este proyecto con la responsabilidad que supone intervenir en un edificio de gran valor patrimonial, ubicado en pleno corazón de Valencia. Nuestro compromiso fue encontrar ese equilibrio entre lo que el edificio fue y lo que debía llegar a ser: respetar su historia, pero también adaptarlo a las exigencias de un hotel de cinco estrellas capaz de ofrecer una experiencia exclusiva a sus huéspedes”, afirman José Martí, Amparo Roig y M. Ángeles Ros, socios arquitectos de ERRE. La intervención respeta el carácter del emblemático edificio original, inspirado en esa famosa Escuela de Chicago, para adaptarlo a su nuevo uso hotelero. Con siete plantas y 53 exclusivas habitaciones, sorprende por sus altos techos, que refuerzan la monumentalidad de las estancias, así como por sus carpinterías originales de madera y piezas de cerrajería restauradas. Pero es mejor empezar por el principio.

El lobby es la pieza que articula todo
El lobby concentra la intervención más visible del proyecto y funciona como pieza de articulación de todo el hotel. Ocupa la planta baja y se plantea como un espacio activo, con un uso cambiante a lo largo del día que condiciona su configuración. Durante la mañana, la entrada de luz natural y la disposición del mobiliario favorecen un uso más reposado, ligado al desayuno o a encuentros informales; con el paso de las horas, la escena se reorganiza en torno al pódium central, donde el piano introduce un foco claro dentro de la sala y redefine la relación entre las distintas áreas.

La materialidad refuerza esa condición central. Las columnas de nogal, de gran sección y presencia escultórica, marcan el ritmo del espacio y remiten a una geometría que evoca formas vegetales. Su escala, en relación con la altura libre del local, contribuye a construir una percepción más monumental del interior. El pavimento de piedra natural, dispuesto en un patrón hexagonal bicolor, introduce una lectura dinámica del suelo que acompaña el recorrido y organiza las distintas zonas. Sobre este plano, el techo espejado amplifica la profundidad visual y multiplica la presencia de los elementos centrales, generando una continuidad que altera la percepción de los límites.

Lenguaje Art Déco en clave contemporánea
El conjunto se completa con una serie de elementos que consolidan el lenguaje Art Déco en clave contemporánea. Las superficies curvas, los perfiles metálicos y las soluciones de iluminación se integran en una composición que combina precisión geométrica y riqueza material. La disposición del mobiliario, con piezas de diferentes escalas, permite adaptar el espacio a distintos usos sin modificar su estructura general, manteniendo siempre una lectura clara del conjunto.
En las plantas superiores, las habitaciones desarrollan esa misma lógica a través de una selección muy concreta de materiales y soluciones espaciales. La madera de nogal vuelve a aparecer en carpinterías y piezas de mobiliario, acompañada por mosaicos de piedra natural que introducen textura en pavimentos y zonas húmedas. El diseño a medida de camas, armarios y elementos auxiliares permite ajustar cada estancia a las proporciones existentes, aprovechando la altura original del edificio y ayudando con ello a crear una mayor sensación de amplitud.

La integración de los baños dentro de la habitación se resuelve mediante celosías que actúan como filtro visual y elemento característico del proyecto. Estas piezas incorporan motivos geométricos vinculados al imaginario Art Déco, con patrones que recuerdan formas de concha y que aparecen también en otros detalles del interiorismo, pura inspiración mediterránea como no podía ser de otra forma teniendo en cuenta la ciudad en la que se encuentra y de la que bebe. La solución evita compartimentaciones convencionales y permite una continuidad espacial que se apoya en los cambios de material y en la disposición del mobiliario para delimitar funciones.

Cuidando hasta el más mínimo detalle
La iluminación juega un papel determinante en esta configuración. Los sistemas LED táctiles permiten ajustar la intensidad en función del uso, mientras que las luminarias suspendidas introducen puntos de referencia sobre mesillas, zonas de paso o áreas de descanso. A ello se suma el desarrollo específico de textiles, como las cortinas, cuyos patrones geométricos se diseñan expresamente para reforzar la coherencia del conjunto.
La intervención incorpora también un bloque de medidas técnicas orientadas a mejorar el comportamiento energético del edificio. La instalación de sistemas de aerotermia y placas fotovoltaicas permite generar energía a partir de fuentes renovables, reduciendo la dependencia de sistemas convencionales. En paralelo, el refuerzo del aislamiento en los muros originales contribuye a estabilizar las condiciones térmicas interiores, aprovechando la inercia propia de la construcción existente.

A estas estrategias se suman soluciones específicas para el control acústico en habitaciones y zonas comunes, con el objetivo de mejorar el confort en un edificio situado en un entorno urbano muy activo. La selección de proveedores locales forma parte de este planteamiento, reduciendo los desplazamientos asociados a la obra y favoreciendo la economía de proximidad durante todo el proceso de ejecución.