Un nuevo local planteado como spin-off del primer restaurante de Hideki Matsuhisa da forma a este proyecto, concebido para resolver algunos de los límites naturales que presentaba Shunka. La propuesta nace con dos objetivos claros: permitir la agrupación de mesas de más de seis comensales y mejorar la acústica del espacio.
La intervención se desarrolla como una reforma integral de una antigua tienda de ropa, transformando el local en un restaurante pensado para ofrecer una experiencia más flexible y confortable. El proyecto amplía así el universo gastronómico iniciado por Shunka y continuado por KOY SHUNKA y KAK KOY, adaptando el nuevo espacio a necesidades funcionales concretas.
El resultado es un restaurante que responde a una evolución natural del recorrido de Hideki Matsuhisa, manteniendo la relación con su proyecto original pero corrigiendo aspectos clave de uso y confort. La distribución y el tratamiento del espacio se orientan a mejorar la experiencia del comensal, tanto en la capacidad de reunión como en la calidad ambiental del local.