El proyecto se articula en torno a un clasicismo “caótico”, una propuesta que combina orden y sorpresa para invitar al visitante a transitar por una sucesión de atmósferas capaces de adaptarse a distintos estados de ánimo. La experiencia se inicia con un acceso de estética sobria y refinada, que actúa como carta de presentación y fija el primer compás del recorrido. Ese aire contenido se transforma pronto en un gesto escenográfico rotundo: una imponente escalera teatral que anticipa el carácter envolvente de las dos grandes salas que conforman el alma del club.
La sala principal se concibe como un tributo a la elegancia clásica y se organiza en áreas claramente definidas, donde cada detalle ha sido cuidadosamente estudiado. Los nombres de sus espacios evocan universos propios, enriqueciendo la narrativa interiorista. Central y Le Piano: Tras un majestuoso cortinaje se descubre esta zona, equipada con piano propio. Funciona tanto como salón reservado como antesala del gran escenario, aportando una atmósfera íntima y distinguida que equilibra el dinamismo del conjunto. Le Biblioteque y Le Salon: En el lateral derecho, estas áreas con barra independiente reinterpretan la esencia de un salón tradicional, con una atmósfera cálida y sofisticada que invita a la conversación pausada y al disfrute sereno. Le Cave du Vin y Le Cucine: En el margen izquierdo, el recorrido se articula en torno a la gran barra principal y su barra de cócteles contigua. Aquí, vino y gastronomía dialogan en un entorno elegante y perfectamente resuelto desde el punto de vista funcional. Le Clandestin: el secreto mejor guardado: Tras una inesperada puerta camuflada en una nevera, se oculta Le Clandestin, un espacio que sorprende y seduce a partes iguales. Mar Vidal lo define con humor como “la cámara del Tío Gilito”, aludiendo a su carácter exuberante y casi onírico. Dotado de barra propia, baño y cabina de DJ, este enclave propone una celebración paralela: una fiesta dentro de la fiesta, pensada para quienes buscan una experiencia más reservada y envolvente. En un proyecto donde el diseño se cuida al milímetro, los baños se integran como una pieza más del relato estético. Los lavabos introducen un acento de lujo y sofisticación. Más allá de su función, estas piezas actúan como elementos decorativos de gran presencia, reafirmando la minuciosa atención al detalle que define la identidad de Le Club Somosaguas.
Un proyecto ganador del Premio Platino Internacional en los IA&D Awards 2024, en la categoría de renovación de espacios interiores comerciales.