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LA MARUCA

Ubicación: Madrid

Fecha de ejecución: 2022

Fotografía: David Zarzoso

Cliente: La Maruca

Marcas participantes

Mobiliario: Billiani, Pedrali, Bivaq, Point, Bricolajes Kiko
Iluminacion: Louis Poulsen, Marset, Menu & tradition
ParasolesKettal
Revestimineto cerámica: Equipe, Tamiluz
Cortinas: Creation Baumann

Un proyecto en el centro de Madrid que homenajea a grandes joyas racionalistas de la arquitectura de Santander, tales como la Escuela de Vela “Isla de Torre” o su Real Club Marítimo. Zooco Estudio juega con el dualismo exterior-interior, generando exteriores dentro de interiores, recreando ambientes abiertos, náuticos, en los que se percibe el mar, pero no se le ve. La materialidad del proyecto se relaciona estrechamente con su carácter litoral y marino: madera náutica de teca con junta negra a base de polímeros, usadas en las cubiertas de los barcos, como pavimentos en zonas de paso; micro terrazo claro con minerales en colores tierra, para suelos en ambientes de sala; cemento pulido blanco como acabado de todos los volúmenes que conforman el edificio interior; tablillas de madera de teca erigen todos los elementos verticales del proyecto, tales como columnas y pilares; por último, techos lisos blancos, con un grado muy alto de absorción acústica. Cabe destacar el tratamiento interior de las cintas y volúmenes que conforman el edificio, realizado mediante piezas cerámicas blancas. Se trata de piezas muy esbeltas que se adaptan a la perfección a los perfiles curvos de los múltiples volúmenes, aportando una textura con carácter.

 

Los baños – o camarotes – elevados sobre una estructura que traspasa los límites del local e irrumpe en su terraza exterior, a modo de embarcadero, se diseñan mediante dos únicos elementos: tablillas de madera de teca y un zócalo de piezas semicirculares cerámicas de misma anchura que las tablillas. La envolvente del restaurante, gracias a las 4 orientaciones del local, es 360º. Grandes vidrios fijos, a modo de caja transparente, potencian la mayor permeabilidad posible, y favorecen la observación clara y nítida de los volúmenes interiores desde la totalidad de su entorno urbano. Gracias a un sistema integral de correderas de madera, el local puede disponer de diferentes grados de privacidad y de protección solar. En el centro del edificio marítimo, a la vista de todos los paseantes de dentro y fuera del local, se sitúa su espectacular cocina vista. Nada se oculta. A modo de cuarto de máquinas de un barco, se ofrece en su totalidad en un ejercicio de confianza y transparencia. El acero inoxidable, fiable e inmutable, ejerce de protagonista absoluto.

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