CAN BORDOY GRAND HOUSE & GARDEN

Ubicación: Palma de Mallorca

Fecha de ejecución: 2018

Fotografía: Esteban Garí y Art Sánchez, José Hevia

Cliente: Mikael Hall

Marcas participantes

Mobiliario: Pedrali
Tecnología
: Ascensores de Malift, lectores de puertas de Arcón
Interruptores: Fontini
Pavimentos y Revestimientos: Marworld
Textiles: Entelados y cortinas Don Telas
Sanitarios/griferías: Dornbracht, Agape
Cocina: Electrolux
Outdoor: Piscinas de Hidroingenia, techos tensados de GS Techos
Chimeneas: Peforsa
Arte: Pedro Oliver

El Hotel Can Bordoy de Palma de Mallorca ha sabido conjugar como pocas la esencia de un pasado con unas soluciones contemporáneas, todo ello sin renunciar a un estilo definido y encontrando además para la ciudad, un jardín a modo de tesoro que nadie conocía hasta ahora.
El proyecto ha buscado mantener el ambiente romántico y decadente encontrado en el edificio para ponerlo en contraste con las intervenciones y elementos de distintas épocas. Este eclecticismo se refleja también en la selección de mobiliario con piezas variopintas. El resultado son 24 habitaciones con piscina, spa, terraza y sobre todo el jardín. La reforma integral propuesta por OHLAB es más propia de una casa que de un hotel, por lo que la recepción en realidad es un gran recibidor, en lugar de restaurante entramos en un comedor residencial y las habitaciones y salones recuerdan a las de una casa antigua bien conservada.
El estudio se ha inspirado en los principios de la técnica tradicional japonesa de Kintsugi, que consiste en “el arte de reparar porcelana milenaria rota con un material precioso, como el polvo de oro, y obtener así una pieza reparada que no esconde la fractura, sino que la muestra y la celebra, y cuyo resultado es una pieza que puede tener incluso más valor que la cerámica antes de romperse”. Así es como se ha utilizado una paleta de materiales sencilla como morteros de cal, enlucidos tradicionales de estuco o piedras nobles, y se han diseñado estrategias arquitectónicas que abrieran la casa y el jardín a la ciudad, con piezas de mobiliario recuperadas o realizadas ad hoc para el hotel.
Se trata de un proyecto con un toque romántico que ha sabido mantener la esencia del edificio, sin renunciar a los mejores acabados y contrapuntos contemporáneos.

 

Menú

Acceder