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MAISON BRUMMELL MAJORELLE

Toda la magia de Marrakech se da cita en el hotel Maison Brummell Majorelle, una oda a la arquitectura local de la mano del estudio Bergendy Cooke.

En el corazón de Marrakech, la majestuosidad arquitectónica y la elegancia se encuentran en armoniosa comunión en Maison Brumell Majorelle.

Este exclusivo hotel, diseñado por el estudio afincado en Barcelona y Nueva Zelanda de Bergendy Cooke en colaboración con el arquitecto marroquí Amine Abouraoui, se erige como un testimonio de la sinergia entre la modernidad y la rica herencia cultural marroquí.

Por Gala Mora

Desde su apertura, Maison Brumell Majorelle ha capturado la atención de la escena arquitectónica y hotelera, destacándose por su diseño innovador y su profundo respeto por la tradición local. Bergendy Cooke, reconocida por su enfoque contemporáneo y sensibilidad hacia la integración cultural, se asoció con Amine Abouraoui para crear una obra maestra que refleja la identidad única de Marrakech.

Fachada del edificio

Una rica fusión de estilos

El diseño arquitectónico de Maison Brumell Majorelle es un testimonio de la cuidadosa consideración de los detalles y la fusión de estilos. Inspirándose en la rica tradición arquitectónica marroquí, Abouraoui ha incorporado elementos emblemáticos, como arcos intrincados, mosaicos vibrantes y detalles geométricos, que se entrelazan con la estética contemporánea propuesta por Bergendy Cooke.

Puerta de entrada realizada en latón, y uno de los patios interiores

La entrada del hotel es un portal hacia un mundo donde la historia y la modernidad convergen. La paleta de colores cálidos, que evoca los tonos tierra y terracota característicos de Marrakech, establece un tono acogedor y sereno. Los patios interiores, bañados en luz natural, ofrecen un oasis de tranquilidad y reflejan la arquitectura tradicional de los riads marroquíes.

Zonas comunes del hotel, en las que se han usado materiales tradicionales

En conexión con la artesanía local

La experiencia interior en Maison Brumell Majorelle es tan cautivadora como su fachada. Las habitaciones, meticulosamente diseñadas por Bergendy Cooke, son un testimonio de su maestría en la creación de espacios que fusionan la funcionalidad moderna con la elegancia intemporal. La elección de materiales, como la madera de cedro tallada a mano y los textiles artesanales, resalta la atención al detalle y la conexión con la artesanía local.

Habitación con textiles artesanales y materiales nobles

Cada rincón de Maison Brumell Majorelle cuenta una historia única. Las influencias de la cultura marroquí se entrelazan con toques contemporáneos, creando una armonía visual que estimula los sentidos. Las lámparas colgantes de latón y las obras de arte localmente inspiradas dotan a los espacios de una autenticidad que resuena con los huéspedes.

Bañera vista desde la habitación y zona de salón

La sostenibilidad también ha sido un factor prioritario

La joya de la corona de Maison Brumell Majorelle es su patio central, un espacio que encapsula la esencia misma de la arquitectura marroquí. Rodeado de exuberantes jardines y fuentes ornamentales, este patio es el epicentro de la serenidad y la elegancia. Los azulejos intrincadamente diseñados y los motivos geométricos en las paredes revelan la destreza artesanal que distingue a Marrakech.

Terraza de una de las habitaciones y escalera con obras de arte local

El enfoque sostenible también ha sido una prioridad en el diseño de Maison Brumell Majorelle. La integración de elementos ecoamigables, como sistemas de energía renovable y técnicas de construcción sostenible, refuerza el compromiso del hotel con la preservación del entorno natural y cultural que lo rodea.

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